Hidroterapia de dolor de espalda

¿Te duele la espalda? ¡A nadar!

A las personas que sufren dolor de espalda, deben escoger ejercicios de bajo impacto que no incrementen la presión en la columna vertebral .

El agua es una manera excelente para ejercitarse sin ejercer presión en la espalda debido a la flotabilidad. Sin embargo; la fricción del agua permite que haya una resistencia suave a través de los movimientos, lo que puede ayudar a fortalecer los músculos de la espalda. Otra de las ventajas de la natación es que el agua ejerce un efecto tipo masaje sobre nuestros músculos, lo que contribuye a reducir los dolores de espalda y a que sintamos una sensación de bienestar general después de nadar.

Pero, no todos los ejercicios de natación son saludables para todas las personas. Por ello, hay que seguir un programa individualizado. La Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) señala que

Dolor de espalda

Dolor de espalda o lumbalgia.

“Nadar con suavidad, y de forma no competitiva, puede disminuir el dolor crónico de espalda, y reducir el grado de discapacidad de las personas con lumbalgia. La práctica de la natación, además, mejora la calidad de vida de los afectados por este trastorno”, según recoge la webconsultas.

Sin embargo, aunque la natación se considere el deporte idóneo, como cualquier otro deporte, hay que aprender a ejecutar bien la técnica y saber cómo realizarlo de manera correcta, ya que de lo contrario, sí que podría perjudicar el problema.

Es por eso que te recomendamos que aprendas a nadar con técnica en Tritón. Que cuides no nadar en exceso o hacerlo de forma muy intensa porque puede ser contraproducente. Debes Evitar los giros y torsiones bruscos. Evita también levantar mucho el cuello y tensar la zona lumbar. Lo mejor es mantener el cuerpo en posición horizontal el mayor tiempo posible.

Fuente: preparacionfisicaesencia

Según el blog vitonica, hay que considerar algunas recomendaciones según las diferentes dolencias:

Hiperlordosis, llamamos así a la desviación de la columna que hace que el arco lumbar sea mayor de lo que debiera. En este caso se recomienda nadar de espalda y si es posible con cinturón pélvico de flotación, para evitar forzar la zona. Si realizásemos ejercicios de estilo braza, podría empeorar la dolencia, debido a que la columna vertebral se arqueará más.

Hiperlordosis cervical: Crol con cabeza dentro, crol con un brazo y tabla, espalda con la barbilla cerca del pecho, espalda con un brazo y el otro en el pecho.

Hiperlordosis lumbar: Crol con cabeza dentro, todos los ejercicios de espalda, espalda con los dos brazos simultáneos, espalda con un solo brazo y braza vertical.

Escoliosis: llamamos así a la desviación lateral de la columna vertebral. En este caso sería conveniente realizar ejercicios unilaterales con el lado menos tonificado. Cualquier estilo siempre que no sea una escoliosis pura. Si está combinada con cualquier otra patología atenerse a los ejercicios descritos más arriba.

Hernias discales: En este caso, para evitar el movimiento de rolido típico de la natación, lo más recomendable es trabajar con un snorkel o tubo e intentar mantener una posición lo más horizontal y extendida posible.

Hipercifosis dorsal: Crol con cabeza fuera sin hiperextensión cervical, crol con cabeza dentro, crol con un brazo, espalda con la barbilla alejada del pecho, espalda con un brazo.

Rectificación cervical: Crol con cabeza fuera, crol normal, espalda normal y, sobre todo, braza.

Rectificación lumbar: Crol con cabeza fuera, espalda y, sobre todo, braza.

En cualquier caso, es muy importante que sigas las indicaciones de tu médico especialista y si te decides por éste deporte, que sigas también las indicaciones de un monitor experto.